| Fernando Sánchez de Moncada |

Atractivo, de figura imponente y mirada fría. Lleva un parche en su ojo izquierdo. Un ángel y un demonio se debaten en el alma de Fernando. Criado por un padre déspota y una madre sacrificada, tomó de cada uno de sus padres las cualidades más notables. Él mismo no sabe en que momento aflorarán la ira y la impiedad cuando su corazón se enternecerá como el de un niño; pero su mano férrea y la soberbia de su clase, tan grande como su ambición, lo llevan a cometer desmanes sin sentir remordimientos. Cada acto de Fernando, cada paso que da en su vida, tiene como objeto aumentar su poder y su riqueza y para ello no posee limites. Es racista, porque su madre murió a consecuencia de una turba y desde entonces, lo que comenzó como un prejuicio social muy propio de la época, derivó en odio inmisericorde contra toda persona que no posea linaje.
Sus debilidades son dos. De sus hijas, la mayor, Mariángel, pero antes que ella, Maria Pía de la Vega, la única mujer que ha amado y quien le pagó con desprecio, negándose a casarse con él. María Pía es la única persona que le dice en su cara las verdades, y con la que se siente francamente desarmado, tal vez porque su carácter le recuerda al de su madre.
Fernando Sánchez de Moncada es un hombre peligroso y temido.
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