El hijo de 11 años de Jerónimo. Maduro para su edad, es la conciencia de su padre en muchos aspectos y sabe que es fácil de convencer para que haga lo que a él se le antoje, aprovechándose del complejo de culpa de Jerónimo por haber desintegrado la familia. Aunque tienen una buena relación y pasan ratos agradables durante los fines de semana cuando visita a su padre, Martín no pierde la esperanza de que un día él y su madre vuelvan a estar juntos y de nada sirven las explicaciones tanto de Silvia como de Jerónimo para convencerlo de lo contrario.
Cuando conoce a Victoria la ve como una amenaza para sus planes y trata de hacer lo que esté a su alcance para dañar la relación entre Jerónimo y ella, al punto de que casi lo logra cuando Victoria decide no interponerse más entre los dos.