Todos merecemos un ambiente de trabajo agradable. Aquellos cuya labor diaria requiere de mucha dedicación y máxima entrega lo merecen aún más. S.O.S. trata precisamente de rendir tributo a estos hombres y mujeres regalándoles un centro de trabajo totalmente redecorado.
Un familiar de uno de los trabajadores de estas instituciones - la esposa de un bombero, por ejemplo - envía una carta al equipo de diseñadores de S.O.S. pidiéndole ayuda. A partir de ese momento el familiar se convierte en cómplice de la futura "sorpresa-homenaje".
Aprovechando que los trabajadores están fuera del centro, el equipo de S.O.S. pondrá manos a la obra y renovará el lugar mientras que el anfitrión cuenta cómo es un día en la vida de estos trabajadores y cuánto le aportan a la comunidad, destacando historias conmovedoras de personas beneficiadas por su labor. Por último, el equipo y el familiar recibirán a los sorprendidos trabajadores quienes llegarán a un lugar totalmente redecorado que les infundirá nuevos bríos para seguir llevando adelante su trabajo de alto contenido humanitario.