Incluso, aún en grabaciones nocturnas se aprecia un trabajo matemático y perfeccionista a la hora de transmitir intensidades o intencionalidades.
Uno de los elementos más atractivos de La Traición son sus hermosas locaciones.
Cuidadosamente seleccionadas, forman un escenario idílico para desarrollar la historia de amor y traición entre Hugo y Soledad.
En su mayoría ubicadas en las afueras de la bella ciudad de Bogotá, contienen además todo el esplendor fotográfico de una época pasada y ostentosa.
El verdor de los escenarios y la atmósfera paradisíaca que rodea a los personajes resulta componente imprescindible en esta historia.
También las construcciones fastuosas resaltan y complementan la diversidad de lugares en que se desenvuelven los personajes de la novela.
Por otro lado, los interiores también manifiestan, de acuerdo con la jerarquía social de cada familia, un vínculo adecuado con cada situación dramática de la historia.
Incluso, aún en grabaciones nocturnas se aprecia un trabajo matemático y perfeccionista a la hora de transmitir intensidades o intencionalidades.
Así mismo, los espacios abiertos establecen el impecable trabajo visual del equipo de producción.
Del mismo modo que los espacios cerrados, donde no se descuidó ni el más mínimo detalle a la hora de una grabación.
La utilización de escenarios reales fue otro modo de trabajar en esta novela que, a no dudarlo, ya lleva el sello de una de las mejores producciones en la historia de Telemundo.