¿Acaso los extraterrestres pueden dialogar con nosotros los seres humanos? ¿Pueden controlar nuestro futuro? ¿A qué vienen? Estas y otras preguntas son respondidas por un joven de 32 años cuya "primer avistamiento" como le llama, lo tuvo cuando apenas tenía 14 años de edad, en 1988, en su país natal, Perú. Ricardo González radicado en Argentina se dedica a difundir el mensaje de esperanza que los extraterrestres le envían telepáticamente.
Confiesa que tuvo siete experiencias "no solo observaciones de OVNIS, sino a los tripulantes de estos objetos". Ha hecho "expediciones por el mundo entero". Conoce 30 países y viaja a 15, cada año. "Fue tan real, fue tan auténtico que vale la pena difundirlo, dijo Ricardo en entrevista exclusiva con Yahoo!Telemundo.com
"Los extraterrestres no sólo existen, envían un mensaje alentador: el mundo no se va a acabar, se transforma y la única forma de contribuir a ese cambio es haciéndolo por cuenta propia. Se basa en el amor, la tolerancia y el servicio a los demás," advierte Ricardo González quien se define como un investigador del fenómeno de los OVNIS y el contacto "probable" de los seres humanos con los extraterrestres.
Estamos tormentosos, telúricos, cambiantes -explica- González y esto se refleja en el planeta, "obviamente que el clima también va a estar así", dice. Según estos seres, -agrega el joven González- es necesario asumir estos cambios para que suceda también en el futuro de la tierra, es decir, "tenemos el destino en nuestras manos".
Ricardo González compartió congresos con científicos, investigadores, astronautas, periodistas y sacerdotes y asevera que hay coincidencias en:
Que las potencias del mundo tratan de ocultar la existencia de los extraterrestres y su influencia en el planeta tierra.
Que hace mucho tiempo nos visitan y que no lo hacen con malas intenciones.
Que hay organizaciones militares que encaran seriamente este tema en la actualidad. "Las fuerzas aéreas de Chile, Perú y Ecuador, solo por citar algunas están tratando de comprender que lo que está pasando en nuestros cielos", señala González.
Hay fotografías, filmaciones, testimonios que comprueban su existencia.
Y las discrepancias, que encuentra González son entre otras:
El surgimiento de sectas o grupos seudo-religiosos a través de las cuales se "fanatiza" el tema y -opina- "es muy desagradable".
La búsqueda de un punto de equilibrio entre lo que se cree y lo que se puede demostrar.
Lo fascinante de su historia es que su propia experiencia como testigo, lo llevó a establecer lo que él llama, "una primera experiencia de contacto" en octubre de 1993 cuando empezaron a llegar los primeros mensajes telepáticos y revela: "una voz que en perfecto castellano me advertía que eran seres extraterrestres"... "Me pidieron que subiera a la terraza de mi casa y lo hice para corroborar si estos mensajes eran auténticos. Acompañado de mi familia, vimos todos, un objeto luminoso que se fue aproximando y luego se marchó sin emitir ruido alguno". Esto marcó su vida.
González no solamente los puede ver, se comunica con ellos. De manera telepática recibe mensajes, los escribe y establece fecha y hora para el próximo encuentro. Así lo hizo acompañado de periodistas en Argentina, "como si los extraterrestres hubieran auspiciado el segmento" declara sonriendo.
"Aunque la sensación es que hablé más de media hora, al mirar el reloj habían pasado apenas 15 minutos" cuenta Ricardo González sin salir del asombro, al referirse al tiempo promedio que duran los contactos con los seres de otro planeta.
Mucho más adelante, en Amambay, Paraguay la experiencia fue única, porque no se trató de la presencia de OVNIS en las alturas. Esta vez, González habla con absoluta convicción de un acceso a un mundo subterráneo, de seres que habitan bajo la tierra. Es la cueva de "Los Tallos", en Ecuador, un lugar donde hay construcciones artificiales y nadie sabe exactamente qué fue lo que sucedió allí.
Ricardo González está involucrado de lleno en este mundo enigmático, pero no trata de convencer a nadie, ni siquiera de la existencia de los OVNIS.
A los más escépticos, su invitación es a investigar y a entender por qué "no únicamente no estamos solos en el universo, tampoco lo estamos en la tierra".