¿Sabías que existe una forma de alimentarse "ordenadamente" que te permite dar volumen donde más lo necesitas? Sí, no se trata de una dieta, sino de aprender a combinar los alimentos para lograrlo.
Rafael Bolio, médico internista y nutricionista sometió a 20 mujeres delgadas a una alimentación que incluía 3000 calorías al día, 50% más de las normales. El plan se basa en tres aspectos fundamentales: equilibrio en los alimentos, porciones suficientes y libertad para comer postres. El efecto es espectacular. Las mujeres delgadas reducen su cintura y además aumentan la talla del busto así como los glúteos y las caderas. Con esto quedó demostrado que la forma de comer influye de manera selectiva en nuestro cuerpo.
La gran noticia que Bolio comentó en Cada Día es que el postre, tras una alimentación saludable y suficiente, favorece la firmeza del busto en el 80 % de los casos y los resultados se comienzan a apreciar a las dos semanas.
Bolio llevó a cabo un profundo estudio. Como la glándula mamaria está compuesta en gran parte de grasa, delineó una alimentación balanceada en la que aumentó la ingestión de grasas y postres. Esta fórmula se convirtió en un plan especializado para aumentar y darle firmeza al busto mientras se reduce la cintura.
Todo comenzó en 1980 cuando Bolio trataba a pacientes con obesidad mediante una dieta baja en azúcar, pan, frijoles y grasas, entre otros alimentos, y la combinó con ciertos medicamentos. Sus pacientes empezaron a referir una reducción de la cintura. Era totalmente novedoso. Además de pesar a sus pacientes comenzó a monitorear las medidas de sus cinturas. Fue entonces que Bolio comprobó que sus pacientes tenían la razón.
Todas tenían la tendencia a ganar peso de nuevo en cuanto dejaban la dieta. Entonces el doctor probó con hipnosis, acupuntura, homeopatía, ejercicios físicos. Finalmente siempre sucedía lo mismo: al cesar la dieta el paciente volvía a aumentar. Fue entonces que Bolio decidió abordar el fenómeno desde una óptica nueva.
Bolio dejó de lado las dietas restrictivas, de hecho borró la palabra dieta de su vocabulario y el de sus pacientes porque la misma siempre nos sugiere privación. Así desarrolló un programa de alimentación balanceada y equilibrada ya que, según el doctor, la solución no está en dejar de comer si no en comer ordenadamente. Este nuevo plan arrojó interesantísimos resultados: los pacientes, a la vez que reducían la cintura, referían aumento del busto, de los glúteos e incluso de las caderas. Lo que toda mujer siempre soñó.
Bolió prometió próximas visitas a Cada Día donde revelará que, a partir de estas experiencias, ha desarrollado otros planes para reducir y aumentar otras partes del cuerpo, todo mediante una adecuada alimentación.