Maggie (Rosa María Bianchi), es impulsiva, inmadura, vanidosa y coqueta. Según ella el mundo gira a su alrededor.
¿Será cierto que hijo de tigre pintito?
¿Y que de tal palo tal astilla?
¿Entonces por qué parece que padre e hijo y madre e hija nomás no logran entenderse?
Andrés (Manuel "Flaco" Ibáñez), es un militar autoritario, estricto, disciplinado, severo, tradicional, conservador y machista.
Maggie (Rosa María Bianchi), es impulsiva, inmadura, vanidosa y coqueta. Según ella el mundo gira a su alrededor.
Lo más curioso es que Maggie está obsesionada con Andrés, y Andrés ya no sabe ni cómo librarse de ella.
Se meterán en los líos más divertidos dónde se destacará el carácter enérgico, frío, distante de Andrés, en contraste con el egocentrismo y los dramas que Maggie suele hacer cada vez que se pone en plan de víctima.
Además de Marcos, Andrés tiene a su hija Violeta, quien le está sacando unas canitas verdes.
Maggie tiene un sueño que le ocupa su vida entera. Se trata de entrar al mundo del espectáculo como toda una estrella.
Y bueno, se podría decir que sí tiene algo de dramaturgia en la sangre, pero por alguna razón u otra siempre termina trabajando en fracasos rotundos.
Andrés piensa la vida como si fuera un gran campo de batalla. Para él no existen los débiles.
Pero al César lo que es del César y hay que admitir que Andrés es un tipo atractivo, con clase, galante y muy caballeroso.
Y Maggie, a sus 50 años, aún se viste y maquilla como toda una jovencita. Quizás por eso es que no tiene la menor duda de que va a lograr conquistarlo.
Es que una mujer delicada y vulnerable como Maggie, siente gran seguridad a lado de un hombre como Andrés.
¿Será que ellos dos acabarán juntos antes de que sus hijos logren superar su relación de amor y odio?
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