Pero como no resultó su plan del secuestro, ahora está usando a su propio hijo para sacar el mayor provecho del abuelo millonario, Néstor Savater, quien no tenía un varón heredero hasta que llegó Adrián.
Su preferencia en el amor son las hijas de magnates millonarios.
No es que le guste cómo se arreglan las chicas ricas...
Lo que más le llama la atención de estas pollitas es el acompañante que traen con ellas... Su herencia.
Ya lo hizo con Lucía. La embarazó para atraparla y luego hizo parecer que lo habían secuestrado para que ella se viera obligada a reclamar su herencia y así pagar el rescate.
De esta manera el se quedaría con todo el dinero, tal y como le gusta: fácil y rápido.
Pero como no resultó su plan del secuestro, ahora está usando a su propio hijo para sacar el mayor provecho del abuelo millonario, Néstor Savater, quien no tenía un varón heredero hasta que llegó Adrián.
Pero como la fortuna no le ha llegado del todo.
Por eso ya tiene en la mira a Mónica, la otra hija de Savater, con quien ha tenido encuentros fortuitos.
Fernando tampoco se caracteriza por ser un amigo muy fiel. Ahora está tratando de poner a Savater en contra de Eulalio, quien ha sido su cómplice en todas sus artimañas.
Así que si lo vez en la calle, ya sabes ¡Cámbiate de acera! Es una amenaza con buena presencia, te puede engañar sin que te des cuenta.