Diego consigue la victoria de su equipo y todos celebran.
Fuera de la cancha, en el interior del estadio, se encuentra con su novia Raquel.
Pero ella está disgustada.
Es una niña malcriada, nunca está contenta con nada.
Manuel Medrano siempre está en el lugar menos conveniente para Diego.
Sus celos por Diego Valdez vienen desde que era un joven prometedor en la academia Nacional de fútbol, y logró presenciar como Diego avanzaba en sus logros deportivos y él no.
Utiliza a sus reporteros y sus medios de comunicación para que humillen y ridiculicen a Diego cada vez que se puede frente a la opinión pública.
Al salir del estadio la muchedumbre de aficionados aclaman al equipo ganador y a su estrella "El Rayo" Valdez.
A Raquel le molesta el tumulto de gente y tanto alboroto.
Casualmente Lucía, Fernando y Adrián pasan en su carro por el lado de Diego.
Lucía, quien hace cualquier cosa por darle felicidad a su hijo
Se baja del carro para pedirle a El rayo que autografíe la pelota de su hijo.
Diego enseguida firma la pelota para su pequeño admirador.
Por supuesto, todo macho que se respete es celoso, y si hay alguien machista ese es Fernando.
Le pide a Lucía que se meta en el carro.
Diego los ve alejarse.
Raquel sigue Molesta. Por qué Diego tiene que preocuparse tanto por esos admiradores.
Diego trata de hacerla recapacitar. Hay que disfrutar el presente y no preocuparse tanto por el futuro.
Pero ella cada vez se enfurece más.
Los tragos se le suben a la cabeza.
Se sienta en la puerta del vehículo descapotable.
Diego trata de bajarla, pero ella no se deja.
Él continúa manejando y gritándole para que se baje de ahí.