Los celos...
¿Exceso de control o inseguridad?
Todo el que ama desea ser correspondido y le gusta ocupar el lugar más importante en la vida del ser amado pero... ¿Son los celos un signo de amor o simplemente se trata de un deseo desmedido de dominar a tu pareja? ¿Son un síntoma de fuerza o, por el contrario, el indicio de una gran debilidad?
Hay dos tipos de celos: los reales y los infundados.
Los celos reales responden a una determinada actitud de nuestra pareja. Son la reacción lógica a su indiferencia, a su falta de atención o, en el peor caso, a su infidelidad.
Contra los celos reales activa la comunicación y expresa por las claras lo que te molesta o enfrenta el hecho de que tu pareja te engaña y actúa en consecuencia.
Los celos infundados forman parte de nuestra percepción, de cómo vemos la realidad y no de cómo es verdaderamente esa realidad.
Contra los celos infundados la batalla hay que librarla dentro de uno mismo. Es importante que no te dejes llevar por tus emociones. Analiza y razona la situación con la mente y no con el corazón y, sobre todo, separa lo que imaginas o supones de lo que realmente está sucediendo.
Las personas muy celosas por lo general tienen una baja autoestima. Por eso ven "peligros" donde no los hay y se sienten menos que los o las demás.
Si padeces de celos incontrolables comienza por valorarte y quererte a ti mismo.
En cuanto lo logres, comprobarás que tu vales mucho y que no te mereces el castigo de los celos porque, a fin de cuentas, lo celos agobian a la persona celada pero destruyen la vida de la persona celosa...
 Enviar a un amigo
Comenta con tus amigos
|